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Día Mundial de la Educación: la formación como clave para la inclusión de las personas con acondroplasia

Personas con y sin acondroplasia de distintas edades compartiendo un espacio educativo inclusivo

Este 24 de enero, con motivo del Día Internacional de la Educación, ADEE aprovecha esta jornada internacional para visibilizar una realidad concreta y persistente: las graves desigualdades educativas que siguen afectando a las personas con acondroplasia y otras displasias esqueléticas y que condicionan directamente su acceso al empleo y a una vida autónoma.

Una realidad que fue analizada en profundidad durante la jornada celebrada en mayo de 2025, centrada en las barreras sociolaborales de las personas con displasias esqueléticas en España, y que puso de manifiesto que la exclusión laboral comienza, en muchos casos, mucho antes: en el sistema educativo.

La educación como primer obstáculo

Durante la jornada se compartieron datos especialmente preocupantes que evidencian el impacto de las barreras educativas en la vida del colectivo. Solo dos de cada diez personas con acondroplasia o displasias esqueléticas logran completar la educación secundaria obligatoria, lo que limita de forma severa el acceso a la formación postobligatoria y a empleos cualificados.

Las personas ponentes coincidieron en señalar que esta situación no responde a una falta de capacidades, sino a un sistema educativo que no garantiza la igualdad de condiciones para el alumnado con discapacidad, especialmente en lo que respecta a accesibilidad, apoyos y ajustes razonables.

Tal y como se subrayó durante el encuentro, cuando una persona queda fuera del sistema educativo o no puede aprovecharlo plenamente, se ve comprometido todo su proyecto vital: el empleo, la autonomía personal y la participación social.

Accesibilidad y ajustes razonables: una asignatura pendiente

Uno de los ejes centrales de la jornada fue la falta de accesibilidad en los entornos educativos y formativos. Se puso de relieve que, en muchos casos, las barreras no son complejas ni costosas de eliminar, pero siguen presentes por falta de voluntad o planificación.

Aspectos básicos como mobiliario adaptable, espacios accesibles, diseño adecuado de aulas o entornos digitales inclusivos continúan sin estar garantizados, dificultando la permanencia en la formación y el desarrollo académico de las personas con displasias esqueléticas.

Junto a las barreras físicas, se destacó la persistencia de barreras organizativas y actitudinales, que se traducen en bajas expectativas, falta de apoyos y normalización de la exclusión desde edades tempranas.

De la educación al empleo: una exclusión que se arrastra

Durante la jornada se insistió en que las barreras educativas se trasladan directamente al mercado laboral. La falta de formación adecuada y de oportunidades educativas tiene un reflejo inmediato en las cifras de desempleo del colectivo.

En este sentido, se recordó que el 60 % de las personas con acondroplasia se encuentran en situación de desempleo, una cifra que se incrementa entre la población joven. Esta situación supone no solo una vulneración del derecho al trabajo, recogido en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, sino también una pérdida de talento para la sociedad en su conjunto.

Las personas ponentes subrayaron que el empleo no es únicamente una cuestión económica, sino un elemento clave para la dignidad, la autonomía personal y la igualdad real de oportunidades.

La formación como motor de inclusión

La mesa redonda “La formación como motor de inclusión” fue uno de los espacios centrales de la jornada. En ella se puso de manifiesto la necesidad de itinerarios formativos accesibles, flexibles y acompañados, diseñados desde la cooperación entre administraciones públicas, entidades del movimiento asociativo y empresas.

Se destacó la importancia de contar con programas de formación que tengan en cuenta la realidad del colectivo y que no reproduzcan modelos excluyentes. Asimismo, se puso en valor el papel de los servicios de empleo y de las entidades sociales en el acompañamiento personalizado, especialmente en itinerarios complejos.

El Día Internacional de la Educación

En el marco de este Día Internacional de la Educación, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, ADEE subraya que no es posible hablar de inclusión sociolaboral sin garantizar previamente una educación inclusiva.

La jornada celebrada en mayo de 2025 dejó claro que invertir en educación accesible y en formación inclusiva es invertir en derechos, empleo y cohesión social. Romper las barreras educativas es el primer paso para acabar con la exclusión sociolaboral de las personas con acondroplasia y otras displasias esqueléticas.

En este 24 de enero, ADEE reafirma su compromiso con una educación basada en derechos, que tenga en cuenta la realidad del colectivo y que no deje a nadie atrás.

Puedes ver la jornada completa aquí

La jornada sobre las barreras sociolaborales de las personas con acondroplasia y otras displasias esqueléticas, celebrada en mayo de 2025, así como las distintas mesas y ponencias, está disponible íntegramente en formato vídeo.
Las grabaciones permiten profundizar en los contenidos abordados durante el encuentro, las reflexiones compartidas por las personas ponentes y las conclusiones en torno a educación, formación, accesibilidad y empleo.

Sobre ADEE

La Asociación de Personas con Acondroplasia y Otras Displasias Esqueléticas (ADEE) es la entidad estatal de referencia en la defensa de los derechos de las personas con acondroplasia y otras displasias esqueléticas en España. Como entidad miembro de COCEMFE, ADEE forma parte del movimiento social articulado de la discapacidad y trabaja de manera transversal en todos los ámbitos que afectan a la vida de las personas, colaborando con todos los agentes para promover la igualdad de oportunidades y la eliminación de barreras.